Alcaparras

Alcaparras

Capparis spinosa segun Otto Wilhelm Thomé

La alcaparra es el bulbo de flor la especie Capparis spinosa. La planta tiene unas características muy particulares de crecimiento, encontrandose en zonas muy áridas, secas y escarpadas. En Ballobar crecen de forma esporádica y salvaje a lo largo de todo el término municipal, incluso dentro del núcleo urbano. Es uno de las pocas zonas de la Peninsula donde podemos encontrar esta planta, junto con las islas Baleares y el levante murciano y almeriense.

Su floración acompaña el inicio del verano, a mediados de junio, por lo que su recolección debe empezar antes, hacia finales de mayo hasta finales de julio. El clima por lo tanto no acompaña, con máximas que superan los 40º en muchas ocasiones. Es por ello que la recolección debe realizarse de madrugada y a ultimas horas del dia. La protección que tiene la planta tampoco acompaña la cosecha, con unos pinchos muy finos y muy cercanos al bulbo.

Aunque en su dia la recolección de alcaparras era una actividad muy lucrativa y muchos ballobarinos se dedicaban a ello, actualmente la actividad se encuentra abandonada (al menos a nivel comercial). Desde La Ribera pretendemos recuperar una actividad que en su dia puso el nombre de Ballobar en el mapa. Por suerte no empezamos de cero, hemos contado con la inestimable ayuda de dos de las últimas personas que se dedicaron a la producción de alcaparras en el pueblo.

Una de las alcaparras en el campo de cultivo

En Ballobar existen dos hectareas (de las poco más de 400 que existen en España según datos del Ministerio de Agricultura) de terreno municipal con alcaparras cultivadas. Estas hectareas fueron plantadas gracias a la determinación de Jose Gil Sasot y Miguel Angel Salas. Con la colaboración del Centro de Investigación en Tecnología Alimentaria consiguieron algo inédito en la variedad local de alcaparra: la domesticación de la planta. Aun después de años de abandono, la mayoria de plantas siguen creciendo sin la necesidad de utilizar pesticidas, fertilizantes o ni tan solo riego, en unas condiciones practicamente iguales a las silvestres.

La recuperación de este campo no se hubiera podido realizar sin la ayuda de Elena Salas, hija de Miguel, que continuó durante unos años la labor de su padre con la comercialización.